El presidente de EE.UU., Donald Trump, realizó este jueves un viaje al estado de Texas con el fin de promover la construcción del muro fronterizo para detener la inmigración ilegal. El mandatario se reunió con funcionarios federales, estatales y locales, así como con agentes de la Patrulla Fronteriza.

La visita se produjo el día 20 del cierre parcial del Gobierno, provocado por la demanda del presidente de que el Congreso apruebe un presupuesto de 5.700 millones de dólares para financiar su plan de Seguridad Fronteriza, que incluye la construcción del muro. Los demócratas, que tienen la mayoría en la Cámara de Representantes, se niegan a hacerlo.

«Necesitamos un muro, ya sea de acero o concreto, llámenlo como quieran, pero lo necesitamos», argumentó Trump en un video grabado durante su visita y publicado en Twitter. En el mismo aparece rodeado de agentes de la Patrulla Fronteriza. «De una forma u otra, lo haremos».

Aunque el líder estadounidense había sugerido que podría declarar la emergencia nacional (lo que le permitiría redirigir recursos del Pentágono hacia la construcción del muro), el anuncio no fue realizado durante su estancia en la frontera sur.

Una crisis no fabricada
Durante su recorrido por la frontera sur de EE.UU., Trump participó en una mesa redonda sobre seguridad fronteriza e inmigración en la Estación McAllen.

El inquilino de la Casa Blanca, quien habló frente a una muestra de pilas de drogas, armas y dinero confiscados en los puntos de entrada, abrió el evento elogiando a los agentes de la Patrulla Fronteriza como «héroes» y destacó que son «muy respetados en el país».

Trump prometió que EE.UU. construirá una «barrera de acero poderosa» y criticó a los demócratas por considerar que la situación en la frontera es una «crisis fabricada». «Lo que se fabrica es el uso de la palabra ‘fabricado'», enfatizó el presidente.

Familiares que perdieron a sus seres queridos también hablaron en la mesa y expresaron su apoyo a las mejoras en la seguridad fronteriza, incluido el muro. Al final, el secretario de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, aseveró que tildar de «fabricada» a la crisis en la frontera no solo es un insulto para los que perdieron a seres queridos, sino que también «es un insulto para el país».

«No con un cheque», pero México pagará por el muro
Durante el mismo evento, el líder estadounidense se refirió a su reiterada promesa de campaña sobre que México iba a pagar por el muro.

«Cuando digo que México pagará por el muro, eso fue lo que dije: ‘México pagará’. No dije que me iban a escribir un cheque por 20,000 millones o 10,000 millones de dólares. Nadie va a escribir un cheque», explicó Trump.

«Dije que van a pagarlo. Y lo hacen. Lo están pagando con el increíble acuerdo comercial que hicimos», declaró el presidente en alusión al llamado T-MEC (USMC, en inglés), el tratado firmado entre EE.UU., México y Canadá.

Trump y agentes de la Patrulla Fronteriza de EE.UU. saludan a un helicóptero en Mission, Texas, EE.UU., 10 de enero de 2019 | Foto: Reuters

«Medieval, pero funciona»
Trump sugirió que el muro puede ser algo «medieval» (una crítica común a las barreras físicas que separan países), pero insistió en que aún funciona.

«Dicen que un muro es medieval. Bueno, también lo es una rueda», subrayó el mandatario. «Hay algunas cosas que funcionan. ¿Saben qué? Una rueda funciona y un muro funciona».

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