La Asamblea Legislativa de El Salvador emitió un decreto de suspensión de concentraciones y eventos públicos privados, a excepción de las actividades artísticas, culturales y deportivas, hasta el 8 de diciembre, que incluye multas para quienes lo incumplan.

Según esta medida, queda prohibida «toda concentración de personas en actos de carácter público o privado» donde hayan «concentraciones masivas», sin distanciamiento social, sin protocolos de bioseguridad y donde participen personas sin esquema completo de vacunación.

Esta iniciativa, que fue aprobada por 63 de los 84 diputados de la Asamblea, donde el oficialismo tiene mayoría, también establece que el Ministerio de Salud y la Policía Nacional Civil podrán ordenar «la suspensión de los eventos o prohibición de entrada a los mismos a cualquier persona, organizador o asistente, que no cumpla con los requisitos antes mencionados».

Del mismo modo, se especifica que quienes incumplan con la normativa podrían recibir una multa que va de veinte a cien salarios mínimos urbanos para el sector comercio y servicios. El ingreso mínimo en El Salvador está fijado en 365 dólares. También podría acarrear el cierre del establecimiento durante la vigencia del decreto.

Controversia sobre las razones

Desde la oposición han apuntado que esta resolución habría sido tomada para frenar las protestas antigubernamentales recientes, que ha aumentado su frecuencia este mes.

El diputado Johnny Wright Sol, del partido Nuestro Tiempo, escribió en su cuenta de Twitter que el decreto «es una clara evidencia que para el gobierno existen aglomeraciones favoritas y otras que incomodan».

Sin embargo, la vicepresidenta de Junta Directiva, Suecy Callejas, del gobernante partido Nuevas Ideas, salió al paso y dijo que esas afirmaciones buscan «fomentar el morbo». «Ustedes pueden seguir haciendo las marchas que deseen pero les pedimos que cumplan las medidas de bioseguridad», dijo.

Del mismo modo, el presidente del Parlamento, Ernesto Castrol, también de Nuevas Ideas, acusó al medio La Prensa Gráfica de mentir por afirmar que las medidas se tomaron «para que la población no pueda concentrarse».

Entre septiembre y octubre ha habido varias movilizaciones multitudinarias en contra de las políticas políticas de Bukele, la implementación del bitcóin como moneda de curso legal, las reformas constitucionales que afectan al sector judicial y la supuesta «deriva autoritaria» de su Gobierno.

Desde junio pasado se ha registrado un aumento sostenido en los casos de covid-19 en el país centroamericano, que ha tenido su pico más alto en septiembre. Hasta ahora, la pandemia deja en El Salvador, con una población de 6,5 millones de habitantes, 3.532 fallecidos y 110.188 casos confirmados.

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