Enseñanza-Aprendizaje de Medicina y pandemia; 4ta. Clave: Recurriendo a metodología que aporte perspectiva, enfoque y criterio por Aldo Hernández

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Enseñanza-Aprendizaje de Medicina y pandemia (IV PARTE)

4ta. Clave: Recurriendo a metodología que aporte perspectiva, enfoque y criterio.

La pandemia de la COVID-19 en la que nos hallamos inmersos nos ha aportado una vista más amplia e integral de las enfermedades (perspectiva); ha permitido desarrollar la capacidad para centrarnos en las partes más esenciales del proceso salud-enfermedad (enfoque) y ha hecho posible que se adquiera la capacidad de discernir, ante cada realidad abordada, las más pertinentes decisiones a tomar (criterio).

Es por ello que muchos intelectuales han denominado al SARS-CoV-2 el cruel pedagogo de la humanidad. La pandemia de la COVID-19 encerró en un enorme laboratorio educativo, no solo al personal de salud sino a cada persona en el globo terrestre sin discriminar a ninguno. Todas las personas usando el implemento indispensable para permanecer en él, tomando en cuenta los procedimientos específicos para evitar contaminarse, aplicando los protocolos establecidos, apegándose a los objetivos que el manual de microbiología exigen, escribiendo las notas dictadas por los facilitadores, siendo participantes en carne propia de los resultados, la competencia a obtener: sobrevivir a pesar de los estragos de un microscópico virus en la vía respiratoria y circulatoria humana. La escuela de la muerte donde los principales reprobados son los más vulnerables.

Lo anterior se explica dado que, de manera concreta la misma pandemia ha propiciado el aprendizaje al mundo, mediante una combinación exacta de métodos, estrategias, técnicas e instrumentos (el “por” ya explicado de manera sucinta anteriormente) para perspectiva, enfoque y criterio, sobre la complejidad de las enfermedades. Esto no significa, obviamente que la pandemia COVID-19 o el virus SARS-CoV-2 sean entidades nosológicas únicas en si mismas para generar aprendizajes, solamente constituyen como las demás patologías, modelos que explican la interrelación más integral entre el ser humano, el mundo microscópico, el medio ambiente y el contexto socioeconómico para establecer el proceso salud-enfermedad.

Cuando se habla de metodología, es el “por”, el medio y se refiere a una especie de bagaje de múltiples círculos concéntricos girando alrededor del “como”, ya ampliado y ejemplificado como: memorización, análisis, interpretación y explicación. Estos círculos concéntricos de abstracto a concreto, expresan que uno contiene al otro, así, los métodos involucran múltiples estrategias, las estrategias a su vez, incluye las técnicas y estas contienen instrumentos.

El método se refiere a la mejor forma para orientar un determinado aprendizaje, una especie de sistema de rutas para encauzar el flujo enseñanza-aprendizaje. El método intenta corresponderse con la manera en que el sistema nervioso aprende (el “Como”). Y en este caso como aprende Medicina. El método es abarcante e intenta integrar lo más posible todas las vías en las que se aprehende la realidad del ser humano al abordar a otro ser humano en su proceso salud-enfermedad. Una forma de verificar cuán efectivo es en el cumplimiento de su cometido es evidenciando que tantos ángulos, caras, lados, polos, aristas permite visualizar al estudiante, es decir que tanta perspectiva aporta. Para aprender Medicina, se deben aplicar aquellos métodos que permitan visualizar la mayor cantidad y con la mejor calidad los aspectos comprometidos para resolver problemas asociados a la salud-enfermedad.

Las enfermedades son una especie de prismas que reflejan cada nota humana en conflicto, así, la COVID-19, nos ha demostrado como la invasión a los alvéolos (minúsculos sacos de aire de los cuales están hechos los pulmones) al ser afectados por un virus invisible puede afectar, demás sistemas y aparatos corporales del mismo, e inmediatamente poseer los organismos de quienes forman el núcleo sociológico para afectar la comunidad que asiste a los edificios religiosos, políticos, económicos, de un caserío, pasaje, luego colonia, cantón, municipio, departamento, país y demás países. La vida social es infiltrada partiendo de una célula infectada. Cada asignatura en Medicina debe ampliar la vista desde su propia posición y hacer notar la conexión con las demás asignaturas como puntos de vista diferentes pero asociados. No hay un solo método, se debe recurrir a varios métodos, dado que cada método trae consigo su propia línea para es esbozar su propia perspectiva.

Por lo cual, como ejemplo de método se podría mencionar el método experimental, el cual trae como fin recrear el método científico, donde se establece una recreación lo más parecida a la realidad que se pretende enseñar. Encierra su propia lógica, donde se plantean las premisas del hecho a revisar, se amplían con datos de bibliografía variada y múltiples lo que se sabe, se esquematiza las observaciones asociando la intervención y las respuestas a ella, se analiza y se obtienen conclusiones. El método experimental para aprender Medicina es el más adecuado, y dependiendo el contenido que se esté desarrollando debe incluir o simular al paciente mismo. A este método le acompañan el método deductivo, inductivo, comparativo, participativo, etc, los cuales enriquecen la perspectiva.

Este método aplicado en niveles más complejos en la Medicina, es decir en área clínica, permite el concepto de: “hospital escuela”, donde el estudiante interviene más directamente con pacientes. Este concepto andragógico ha sufrido de ataques y críticas negativas, de índole ético, por el riesgo que conlleva la participación de un aprendiz en la salud de las personas. Esta falencia se puede controlar o hasta eliminar cuando hay una supervisión estricta del facilitador y se toman todas las providencias como informar y solicitar autorización al paciente. Para superar esta desventaja ética del método experimental no solo en áreas clínicas y básicas, se debe invertir y construir instalaciones donde se simule lo más posible un ambiente clínico, con el fin de someter al estudiante a toda la experiencia y así aportarle una perspectiva lo más aproximada posible a tan compleja realidad. El método experimental se concreta en lo que se conoce como laboratorio, donde el estudiante simula los contenidos médicos de cada asignatura lo más cercano a la realidad.

El caos sanitario de la pandemia fue un verdadero laboratorio experimental, de tal manera que miles hospitales fueron las fuentes para obtener tratamientos y probarlos. Era el necesario ensayo-error. Lo que ya se sabía se publicaba, se probaba, se verificaba éxito y se repetía en otro paciente. Ese es el método experimental. Siguiendo con la exposición de la metodología, ya se ha indicado que en el desarrollo de cada método se incluyen diferentes estrategias, a continuación se abordará la estrategia.

Una estrategia es una concretización de actividades en las que se articulan diferentes técnicas para conseguir objetivos específicos. Las estrategias funcionan como ejes en los cuales giran las diferentes técnicas a desarrollar en la facilitación de los contenidos. Las estrategias o ejes estratégicos definen claramente actividades, objetivos y metas a cumplir del contenido que se desarrolla.

Tal como se ha establecido, el sistema nervioso aprende Medicina: memorizando, analizando, interpretando y explicando, se deben plantear estrategias que verifiquen cada una. Eso implica seleccionar las más efectivas técnicas para cumplir y comprobar que quienes aprenden medicina puedan memorizar, analizar, interpretar y explicar el contenido específico, y, siguiendo el ejemplo del método experimental, cada etapa en el desarrollo del método plantea sus respectivas actividades estratégicas para cumplir los respectivos objetivos del método. En las primeras etapas introductorias se puede desarrollar una estrategia participativa de introducción que permita reconocer los saberes previos, y se aplica primero la técnica grupal de “Lluvia de ideas”, luego, de manera individual: “Tiro al plato”, la cual estimula la recuperación de datos memorizados.

Ya en la etapa de planteamiento del problema del método experimental, se plantean actividades estratégicas para el análisis, así se aplica la técnica de análisis de casos clínicos combinada con la técnica socrática de interrogatorio…; así, sucesivamente cada etapa del método permite aplicar diferentes estrategias y estas a su vez plantea las mejores técnicas acorde a los objetivos planteados.

Es importante aclarar que este proceso, ya en pleno desarrollo de los contenidos, no se hace de manera mecánica, sino que debe ser dinámica apegándose a la respuesta de quienes participan del momento didáctico. Las estrategias didácticas permiten ir ejercitando el enfoque, esa capacidad de orientar la atención en el determinados objetos conceptuales, procedimentales o actitudinales que se consideran esencialmente prioritarios en un determinado momento didáctico. Enfocarse implica centrarse para aclarar los detalles esenciales para un objeto determinado.

Finalmente, en la metodología de quien enseña Medicina se demarcan las técnicas y herramientas respectivas, ellas son la expresión más concreta del “por”, y consisten en una serie de procedimientos específicos a cumplir para desarrollar las competencias establecidas. No es la pretensión del artículo enumerar todas las técnicas relacionadas con la enseñanza de la Medicina, sino señalar la importancia de elegir aquellas técnicas que permitan formar criterio en quienes aprenden Medicina.

Por ejemplo, una de las técnicas que sugiero aplicar en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Medicina es la observación, la cual consiste una serie de pasos que ejercitan la atención cerebral siguiendo una respectiva guía de observación (la herramienta de la técnica), partiendo de lo asimilado en previa lectura descriptiva para confirmarlo, se debe auxiliar de fotografías, cortes, modelos, esquemas, escenarios múltiples para poner en práctica la observación, luego se obtienen conclusiones para emitir determinados juicios. Tal técnica consigue la adquisición de la capacidad para prestar atención en los datos visuales esenciales mientras se realiza un examen físico clínico.

En esta técnica se incluyen la imprescindible utilización de herramientas específicas para ciertas asignaturas, como el microscopio, oftalmoscopio, otoscopio. En el área clínica debe insistirse en la continua repetición de uso parte de los estudiantes de aquellos resultados donde se observa como el electrocardiograma o exámenes de gabinete como: las radiografías, tomografías, resonancias magnéticas, ultrasonografía, y sobre todo a muchos pacientes enfermos. Otra técnica útil es el análisis de casos, donde apegándose a la guía de análisis, se lee o escucha un resumen de un hecho real para descomponerlo en los puntos más esenciales relacionados con la teoría respectiva. Dicha técnica permite clasificar según su importancia, los datos obtenidos durante una historia clínica brindada por el paciente.

El criterio se adquiere en base a la repetición de la utilización de las técnicas, ya sea de observación lo más posible de imágenes, escenarios, modelos, pacientes, asimismo a mayor número de casos resueltos mayor nivel del discernimiento. Es ahí donde aplica el aforismo: “la práctica hace al maestro”.

Para concluir podemos afirmar que el mejor método aplicado es aquel que aporta más ángulos, lados o puntos de vista, es decir más perspectiva, las estrategias más efectivas son aquellas que permiten enfocar, desenfocar y desenfocar, eso ejercita el enfoque, y de la misma forma las técnicas-instrumentos óptimos son aquellas que se aplican muchas veces, formando criterio en quienes aprenden Medicina. En el siguiente artículo continuaremos con otras claves.

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Por: Aldo Hernández 
Doctor en Medicina 
Profesor universitario de Anatomía Microscópica de la Universidad de El Salvador (UES) 
Médico de Clínica Metabólica del ISSS 
Investigador de la UES

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