Los fanáticos de Game of Thrones siguen sin poder creer lo que vieron anoche en el episodio cuatro de la octava y última temporada de la aclamada serie de HBO: un vaso de café para llevar con el formato habitual de Starbucks en la mesa justo enfrente de Daenerys Targaryen, papel interpretado por Emilia Clarke.

A los 17 minutos de que comenzara el esperado capítulo, El último de los Starks, los usuarios detectaron por error una taza de café actual en la escena del festín.

Fueron muchos los fanáticos de la historia, que se basa a los libros de la saga de George R.R. Martin, que se desilusionaron cuando descubrieron el grosero error que se les escapó a la mega producción detrás del exitoso programa de HBO.

A través de mensajes en Twitter, los usuarios se burlaron y también expresaron su enojo por el descuido. Otros, en cambio, se preguntaron si no se trató de un aviso pago por la reconocida cafetería o un guiño a la audiencia.

Hay que recordar que el programa le cuesta a HBO un estimado de USD 15 millones por episodio. Por ello, tal vez, llamó tanto la atención de los espectadores que nadie de la producción o en edición detectara la taza de café en el set durante la filmación de uno de los episodios más costoso de la historia de la TV.

Todo indicaría que algún miembro del elenco principal -podría ser Emilia Clarke por su cercanía con el vaso o Kit Harington (Jon Snow)- olvidó uno de los reconocidos contenedores de café en el set y su imagen quedó expuesta en la emisión del episodio.

La verdad es, que aunque muchas personas se han referido a la taza como si fuera un vaso de Starbucks, en la pantalla no se ve ningún logo identificable que pertenezca a esa marca u a otra, pero, sin dudas, ese objeto no era viable como parte de la utilería de ninguna escena de la ficción

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