Paradójicamente, el país cuenta con aproximadamente 35 mil docentes que se graduaron entre 1990 y la actualidad que no tienen empleo y que nunca ejercieron, y a pesar de que hay demanda de más docentes en el sistema (se requieren cerca de 38 mil maestros y maestras), estos no pueden ingresar a la escuela pública porque no hay plazas, porque está mal diseñado el proceso de selección o porque se graduaron de una especialidad que no es la requerida. Lo cierto es que desde 1980, tras el cierre de la Ciudad Normal Alberto Masferrer, se configuró un sistema de formación inicial docente cuya primera característica es la ausencia de planificación de parte del Estado en la formación de los docentes que el país necesita, esto a pesar que la Constitución de la República y La Ley de la Carrera Docente son enfáticas en demandarlo y establecer que debe hacerlo de forma integral sin distinción de lo público o lo privado. La formación docente es un asunto de Estado en El Salvador al menos constitucionalmente.

Esta irracionalidad en la formación inicial docente ha tenido sus bemoles, expresados en la matriculada descontrolada que llegó a rozar los 9 mil estudiantes activos, en la generación de oferta generalista o sin especialidad, en la concentración de oferta en áreas como estudios sociales o lenguaje y el descuido en áreas como matemática o ciencias naturales. Esto impacta en una planta docente nacional desbalanceada, con más de 8 mil docentes de estudios sociales y menos de 2 mil para educación física. El área curricular obligatoria más golpeada es educación artística, para la cual hace apenas dos años contabilizábamos 623 docente impartiendo la asignatura, de los cuales al menos 200 no son de la especialidad, sino que migraron de otra área o se formaron empíricamente en el ejercicio.

La educación artística es un área obligatoria para primer y segundo ciclo de educación básica desde 1996, y su importancia no está en duda, basta con recordar que una educación integral debiera aspirar a formar a los estudiantes con el apoyo de las ciencias, las humanidades y desde luego las artes. Sin embargo, hoy está más claro que relacionar tempranamente a los niños y niñas con el arte, desarrolla capacidades que están a la base del desarrollo de competencias científicas, como la creatividad o el pensamiento crítico, o modos diferentes de aproximarse al mundo donde este se nos presenta no tanto como el correlato de una acción instrumental, sino como un lugar para habitar y convivir. No olvidemos, además, que la legislación (Ley de Cultura) establece la importancia de esta área para hacer valer el derecho humano de participar en y de la cultura. Un país se mide por su producción científica, por su riqueza material, pero también por sus artistas.

Sin embargo, el Estado no ha hecho suficiente para que los jóvenes se relacionen a lo largo de su vida con el arte, o que tengan una educación artística adecuada. Es necesario mencionar que en el país solo existe una institución de educación superior que forma profesores de educación artística, cuenta con 7 formadores de docentes y aproximadamente 15 estudiantes activos, cuando la necesidad de docente en esta área sobrepasa los 4 mil para atender a los niños matriculados de primero a sexto grado, y garantizar apenas la hora obligatoria que el currículo demanda. Como no hemos formado docentes en cantidad suficiente para esta especialidad, el sistema depende de los formados en el marco de la reforma de los años 60, los cuales están casi en edad de retiro, o hemos incorporado docentes idóneos al proceso. La situación se vuelve aún más crítica cuando pensamos que se necesitan docentes también para tercer ciclo o para los nuevos bachilleratos técnicos con opción en arte como el de música. La educación artística está íntimamente relacionada con la educación para las artes, los futuros artistas pasan por la escuela y los futuros docente de educación artista en buena medida son influenciados o formados por los artistas; este es un ciclo virtuoso, pero no garantizado si no se construyen las dinámicas y los espacios favorables.

El 9 de diciembre de 2005, el Ministerio de Educación convocó a un proceso de legalización de estatus laboral de los docentes idóneos. El docente idóneo era aquel que a pesar de su trayectoria en el sistema educativo no cumplía con los requisitos para ejercicio de la carrera docente planteado a la nueva ley de 1996, para lo cual debía obtenerse una formación de nivel superior. Buena parte de estos docentes idóneos ejercían en la especialidad de educación artística y para incorporarlos se reformo transitoriamente la ley, se hizo una evaluación de suficiencia por grupos y se impartió una formación pedagógica de 3 meses. Esto último delata la falta de aprecio por la preparación que demanda desempeñarse en esta área y la ausencia de espacios de formación de calidad para todas las necesidades. El país para atender esta problemática requiere procesos formativos serios, para lo cual debe atraer el talento humano con vocación, así como contar con los formadores de docentes con la preparación experiencia para darnos nuevas generaciones de maestros y maestras de educación artística.

Esto implica generar oferta de formación inicial y construir la planta de formadores de docentes. De esto se han ocupado recientemente el Instituto Nacional de Formación Docente y otras iniciativas de Gobierno, no obstante, se requiere, además de la oferta formativa, generar incentivos que atraigan a los jóvenes, garantizar las plazas y articular esfuerzos, con una estrategia de corto, mediano y largo plazo, que permita palear las necesidades más apremiantes como las estratégicas.

En términos de atender a corto plazo la demanda, el país no puede darle la espalda a los cientos de artistas que han desarrollado experiencias valiosas de educación artística desde los territorios fuera del ámbito escolar, y que han contribuido a la generación de cultura de paz y al desarrollo de nuevos talentos. En este sentido el conocimiento del mapa nacional de artistas es clave. En una primera aproximación que abarcó a cerca de 900 artistas en todo el país, el INFOD realizó una investigación sobre las competencias pedagógicas del sector, identificando que del grupo encuestado 8 cuentan con doctorado y 16 con maestría, quienes podrían tras un proceso de certificación y escalafonamiento convertirse en formadores de docentes. Además, de los 816 que llenaron completamente la encuesta, al menos 779 dijeron estar dispuestos a formarse, certificarse y escalafonarse para impartir educación artística. El mismo mapeo estableció que de los artistas encuestados el 91% está dispuesto a seguirse formando, que hay un 4% con formación pedagógica y que un 21% ya se dedican a la docencia. Además, un 14 de estos tienen ingresos muy por debajo del salario mínimo y que aproximadamente el 62% no tienen estabilidad laboral.

Enfrentar a los diferentes tiempos las necesidades de desarrollo de la educación artística pasa por generar soluciones a diferentes grupos con diferentes demandas y necesidades de formación de manera seria, rigurosa y responsable. Debemos atender a futuros formadores de docentes, también a quienes ya ejercen sin licencias adecuadas, pero además no podemos ignorar a los artistas con formación superior y experiencia pedagógicas. En este último sentido, fortalecer la educación artística no solo es hacer valer el derecho a una educación integral, sino reivindicar a un sector altamente descuidado por el Estado, pero tan fundamental para el desarrollo nacional como lo son nuestros artistas.


Escrito por: Carlos Rodríguez Rívas

Licenciado en filosofía con estudios de maestría en filosofía iberoamericana; Actualmente, es coordinador del Instituto Nacional de Formación Docente. Ha sido coordinador del Centro Nacional de Investigaciones en Ciencias Sociales y Humanidades (CENICSH), formador del Plan Nacional de Formación de Docentes en Servicio del Sector Público (PNFD). 

1 Comentario

  1. Si pero Los docents/artistas NO han logrado inpulsar gremios de Trabajadores/Profesionales Culturales. Si tuvieran personeria juridical bien podrian gestionar licitar contratos de educacion cultural local atraves de Fundaciones privadas, Secultura, Mined, alcaldias etc. Desafortunadamente Secultura q supuestamnet esta transicionando hacai in Ministerio de Cultura todavi no tiene una vision clara de su mission y sobretodo NO tine ey posiblemente no tendra los recursos$ presupuesto adecuados…asi q esperar q el gobierno,ministerio contrite docents culturales es casi imposible. LO ideal seria una modelo de Complejos Escolares Municipales (preK-Bachilleratos) con estrategais de FOCO asignaturas tradicionales pero tambien Artes, salud (fisica/mental), deportes, con enfasis enal comunidad . Lo mas inmediato es q los artistas nacioanales desarrollen vinculos, alianzas, conlas alcaldias, Mitur, MIned, Fundaciones Nacinales/Internacinales privadas, ONGs para estrategais culturales locales dentro de in marco de Orange Industries de PAZ, ecologico etc. Dato curioso q los payasitos tan populares en el slavador NO tienen una Escuela de Payasitos Nacional (privada/cobro) para obtner recursos para los payasitos y sus familias y no mueran en al mas miserable pobreza..alianza con Universidad Luterana..???

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