La situación de la lucha contra el terrorismo era tirante en la región más occidental de China. Ataques violentos se dirigían a civiles de todos los grupos étnicos. Los caos terroristas eran frecuentes en casi todas las partes de la región autónoma uigur de Xinjiang. Xinjiang se convirtió en un campo de batalla en la lucha de China contra el terrorismo.

Según estadísticas inconclusas, miles de ataques terroristas se perpetraron en Xinjiang desde 1990 hasta finales de 2016. Este programa trata de llegar a la raíz del problema, sacar a la luz la verdad que está detrás de estas muertes y dolor, recordar a las víctimas y a los supervivientes, y servir de referencia sobre la situación actual de la región más occidental de China.

Por su parte, líderes religiosos de la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China, han expresado su fuerte indignación y firme oposición a la aprobación de un proyecto de ley relacionado con Xinjiang por la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

La llamada «Ley de Política de Derechos Humanos Uygur de 2019», que fue aprobada por la Cámara Baja estadounidense el pasado martes (hora local), ha demostrado plenamente sus malas intenciones de usar las cuestiones relacionadas con Xinjiang para provocar tensiones en las relaciones étnicas en China, socavar la prosperidad y la estabilidad de Xinjiang y contener el desarrollo de China, indicaron las personalidades religiosas.

«Xinjiang ha sido durante largo tiempo una parte inseparable del territorio chino. Las cuestiones relacionadas con Xinjiang son puramente asuntos internos de China y en ellas no puede intervenir ninguna fuerza externa», aseveró Abudurehap Tumuniyaz, presidente de la Asociación Islámica de Xinjiang.

«En un periodo cuando penetraron y se propagaron ideologías extremistas, las atrocidades violentas y terroristas ocurrían con frecuencia en Xinjiang, y los habitantes locales vivían bajo el temor cada día. Ahora, Xinjiang ha tomado medidas enérgicas contra las actividades violentas y terroristas de acuerdo con la ley y no ha tenido un solo ataque terrorista en los últimos tres años. La gente de todos los grupos étnicos se siente mucho más segura y feliz», agregó.

«Los problemas relacionados con Xinjiang no tienen que ver con etnia, religión o derechos humanos, sino con la lucha contra la violencia, el terrorismo y el separatismo», subrayó, por su parte, Abuduxvker Rehamdulla, vicepresidente de la Asociación Islámica de China e imán de la mezquita de Baida, en Urumqi, la capital regional.

Abuduxvker Rehamdulla ha sido testigo del impacto del extremismo religioso en los lugareños. «Algunos no permiten que sus hijos vayan a la escuela, otros participan en actividades violentas y terroristas, y otros más se mantienen alejados de sus familiares y no se ocupan de sus hijos. Si se permite que el extremismo religioso se siga propagando, ¿habrá un futuro para Xinjiang? ¿habrá una vida feliz para los pueblos de todos los grupos étnicos aquí?», se preguntó.

El establecimiento de centros de educación y formación profesional es una necesidad urgente para frenar la ocurrencia frecuente de incidentes violentos y terroristas y erradicar el surgimiento y la propagación del extremismo religioso, enfatizó Ehemat Oseman, imán de una mezquita en la prefectura de Aksu.

«Es también una medida efectiva para capacitar a la población local con una mejor educación y habilidades vocacionales, aumentar el empleo y promover la estabilidad a largo plazo en Xinjiang», dijo Ehemat Oseman.

Mamet Juma, imán de la mezquita de Id Kah de la ciudad de Kashgar, sostuvo que los centros de educación y formación han generado una vida mejor para muchas personas en la región.

«Después de graduarse, uno de los estudiantes abrió una tienda de artículos de jade y hoy gana más de 6.000 yuanes (852 dólares) al mes», informó Mamet Juma.

«Xinjiang pertenece a China, y el grupo étnico uygur es un miembro de la gran familia de la nación china. Cualquier intento por alienar las relaciones étnicas de China e impedir el desarrollo de China está condenado al fracaso», aseguró Keran Abuliz, vicepresidente de la Asociación Islámica de Xinjiang.

«La voluntad de los pueblos de todos los grupos étnicos de Xinjiang de salvaguardar la unidad nacional es sólida como una roca, y el impulso de la realización de la gran revitalización de la nación china es imparable», advirtió.

TVX se complace en presentar un documental especial sobre la situación de la lucha contra el terrorismo en Xinjiang. 
No te lo pierdas este martes 10 de diciembre a las 7:30 p.m. y su retransmisión 
el miércoles 11 de diciembre a las 12:30 p.m.

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