La Fundación de Desarrollo de Derechos Humanos de China condenó enérgicamente y se opuso resueltamente hoy jueves ante la aprobación de un proyecto de ley sobre asuntos relativos a Xinjiang por la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Al ignorar el hecho de que los derechos humanos básicos de la gente de todos los grupos étnicos en Xinjiang están bien protegidos, la llamada «Ley de Política de Derechos Humanos Uygur de 2019» distorsiona y mancha los esfuerzos antiterroristas y de desradicalización de Xinjiang, afirmó la fundación en una declaración.

«Se trata de una grosera intervención en los asuntos internos de China, y los 1.400 millones de chinos nunca lo aceptarán», expresó la institución.

«Solo la gente de todos los grupos étnicos que viven en Xinjiang tiene el conocimiento y es la señalada para manifestar opiniones en cuanto a la situación de los derechos humanos en la región, que ha marcado un hito significativo en el desarrollo de estos en los últimos años», indica el documento.

En vista de que durante cierto período de tiempo se registraron frecuentes incidentes terroristas que causaron gran sufrimiento a la población local de todos los grupos étnicos, Xinjiang ha adoptado una serie de medidas antiterroristas y de desradicalización, gracias a las cuales la situación local de seguridad ha mejorado notablemente, afirma.

En la actualidad, la situación en la región se caracteriza por el desarrollo económico, la estabilidad social y la unidad étnica, así como por el ambiente pacífico y satisfactorio del que disfruta la gente para vivir y trabajar, sostiene la declaración. «La situación de los derechos humanos en Xinjiang está mejorando cada día, y ha merecido comentarios positivos de la comunidad internacional», añade.

Algunos políticos estadounidenses hacen oídos sordos a la gran cantidad de vidas inocentes perdidas en ataques terroristas en Xinjiang y hacen la vista gorda ante el progreso que Xinjiang ha conseguido en la lucha contra el terrorismo y en la desradicalización, así como en la protección de los derechos humanos, apunta.

A ellos en realidad no les preocupan los derechos humanos en China, y lo que tienen son motivos ocultos, asevera la declaración, y añade: «su propósito es empañar la imagen de China, afectar su estabilidad y contener su desarrollo».

Estados Unidos es conocido por sus notorias violaciones de los derechos humanos, como la discriminación racial y de género, así como por la proliferación de las armas. Libra guerras en el extranjero que causan graves desastres de derechos humanos en los países y regiones involucrados.

Sin embargo, los políticos estadounidenses siempre cubren con un velo esos hechos, poniendo así de manifiesto su doble estándar en cuanto a la lucha contra el terrorismo y las cuestiones de derechos humanos, y dejando plenamente al descubierto su hipocresía y su extremo egoísmo, denuncia el texto.

La fundación advirtió a Estados Unidos que cesara «esta ridícula farsa política que confunde el bien y el mal», y que dejara de amenazar e interferir con la soberanía y los derechos humanos de China.

Instó también a la comunidad internacional a reconocer plenamente la hipocresía de Estados Unidos sobre la cuestión de los derechos humanos y a mejorar su comprensión de la situación real en China.

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