El Gobierno de México y la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) acordaron este martes un plan integral para dar respuesta al incremento en las solicitudes de asilo en el país.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y la ACNUR coincidieron en garantizar que todas las personas que huyan de situaciones de violencia y persecución deberán acceder «a un territorio seguro, al debido proceso y a procedimiento de refugio».

«Se busca dar prioridad a la protección de vidas, de los derechos humanos de las personas refugiadas y a la buena gestión de fronteras», señaló la Cancillería mexicana en un comunicado.

Hace unos días, la ACNUR señaló que la violencia ha provocado un aumento en el desplazamiento forzado desde Centroamérica, poniendo en riesgo a un número creciente de familias y ejerciendo una gran presión sobre la «capacidad de asilo de toda la región».

«En lo que va del año, 593,507 solicitantes de asilo e inmigrantes han llegado a la frontera sur de los Estados Unidos desde México», señaló ACNUR.

Ante el aumento del número de migrantes que cruzan a territorio mexicano y la presión de Washington por frenar ese flujo, el Gobierno de México gestiona con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) una línea de crédito de aproximadamente 20 millones de dólares, a fin de mejorar la infraestructura migratoria en el sureste de la nación latinoamericana.

 

 

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