En la provincia de Guangdong, China, hay una comunidad de colombianos que se dedican principalmente al comercio internacional. Conocí a Gabriela Urrego en Bogotá. Ella estableció una empresa en Guangdong hace 12 años. Ahora ella puede comunicarse en chino.  Gabriela viaja entre China y Colombia varias veces al año, pero debido a la epidemia de COVID-19, muchas aerolíneas han cancelado vuelos hacia y desde China, lo que causó grandes inconvenientes para su viaje. Ella dijo que quería regresar a China rápidamente. Le pregunté, ¿no tienes miedo de ir a China ahora? Dijo con una sonrisa: «No estoy tan preocupada porque el gobierno chino ha adoptado medidas muy estrictas para controlar la epidemia. Un total de 32.395 trabajadores sanitarios habían sido enviados a la provincia china de Hubei, epicentro del brote del nuevo coronavirus, para unirse a la batalla contra la neumonía viral COVID-19.»

Los nuevos casos diarios confirmados en China de la neumonía COVID-19 fuera de Hubei, epicentro del brote, han disminuido durante 16 días consecutivos. Un total de 45 nuevos casos confirmados se reportaron el miércoles fuera de la provincia central, frente a los 890 del 3 de febrero. El miércoles, 1.779 personas abandonaron los hospitales tras su recuperación, una cifra muy superior a las 394 nuevas infecciones confirmadas ese mismo día.

Según un informe del Instituto McKinsey Global, China es el destino de exportación número uno para 33 países y la fuente de importación número uno para 65 países. Como la segunda economía más grande del mundo y un importante exportador de productos básicos en el mundo, a muchas personas todavía les preocupa que el desempeño económico y la capacidad de producción de China se vean afectados por COVID-19, lo que afectará a su vez a la economía mundial.

¿Se ha dado cuenta el gobierno chino de la importancia de tomar medidas para estabilizar la economía en la lucha contra la epidemia?

En general, el impacto de la epidemia en la economía de China es a corto plazo y temporal ya que el gobierno chino tiene suficiente espacio de política para impulsar la economía, y la tendencia positiva a largo plazo de la economía no cambiará. El país prometió lanzar políticas más proactivas de «empleo primero», y ha acelerado la reanudación de las actividades comerciales para aumentar el empleo mientras que brinda apoyo a las pequeñas empresas, que hacen contribuciones sustanciales al mercado laboral chino. La gente ha visto que desde el gobierno central hasta los gobiernos locales, China ha adoptado una serie de medidas para reducir los costos de financiamiento, impuestos y tarifas preferenciales, y garantizar el empleo, creando condiciones favorables para que las empresas reanuden el trabajo. Cuando la empresa reanuda su trabajo, los empleados deben pasar por una serie de procedimientos de inspección y desinfección antes de poder trabajar.

Alrededor del 10 de febrero, las empresas chinas reanudaron la producción de forma ordenada bajo la premisa de una buena prevención y control de la epidemia. En la actualidad, con la excepción de la provincia de Hubei, las empresas de otras 30 provincias, regiones autónomas y municipios de la parte continental de China han reanudado el trabajo y la producción.

Hasta ahora, más de 100 ciudades en China han adoptado códigos QR para facilitar el control del nuevo coronavirus y la reanudación del trabajo. Los códigos QR, se basan en los movimientos de los usuarios durante las dos semanas previas y a partir de ellos se puede saber si las personas han estado en áreas afectadas por el virus. Todas las ciudades de las provincias de Zhejiang, Sichuan y Hainan han adoptado códigos QR de salud, con 15 millones de usuarios registrados mediante esa tecnología solo en Zhejiang.

Muchas empresas extranjeras en China han dicho que creen que China pronto superará las dificultades y mantendrá un crecimiento económico sólido y estable. Honeywell, un fabricante estadounidense, dijo que 18 de sus 21 fábricas en China han reanudado completamente la producción, y las otras tres lo han hecho parcialmente. La empresa norteamericana automotriz Ford dijo que la gran demanda del mercado de China continúa y que la compañía confía en el desarrollo de China.

El informe del Instituto McKinsey Global de 2019 llegó a una conclusión importante: que la dependencia de China de la economía mundial está disminuyendo relativamente, mientras que la dependencia del mundo de la economía china está aumentando comparativamente. Los hechos y las cifras también demuestran que, como el único país del mundo con todas las categorías industriales, la cadena de suministro de China tiene ventajas obvias, especialmente en la cadena industrial global, de industrias como artículos para el hogar, piezas de alta tecnología, textiles y prendas de vestir, que dependen en gran medida de China.

Como dijo Robert Merton, ganador del premio Nobel de economía y profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en una carta abierta reciente al pueblo chino: «Somos optimistas sobre la mejora a largo plazo de la economía china y también creemos que China superará la epidemia y será más poderosa».

Beethoven Herrera, presidente de la Academia de Ciencias Económicas en Bogotá dijo que el brote de COVID-19 afectaría el turismo al principio, luego afectaría el intercambio por un tiempo, pero deberíamos ver la continuación del desarrollo de la economía china. China y los demás países deberían superar las dificultades juntos.

La máquina de «World Factory» sonó gradualmente

Gao Xue, jefe corresponsal, Grupo de medios de China

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