La obesidad y el hambre son dos fenómenos que contrastan, pero que han tenido un fuerte aumento en América Latina.

Según el último informe de la ONU, 1 de cada 4 adultos en el continente está afectado por la obesidad. Al mismo tiempo, el hambre se incrementó en 2018, por cuarto año consecutivo, y afectó al 6,5 % de la población.

La organización alerta que los gobiernos prestan poca atención y fondos para combatir estos problemas.

La obesidad en América Latina en 2018, ha reportado a más de 105 millones de personas, lo que representa el 24% del total de la región, y afecta más a la población adulta.

La otra cara, el hambre, en 2018 se reportó en América Latina a un total de 42.5 millones de personas en dicha condición, lo cual se incrementa cada año.

Una de las causas de la malnutrición en América Latina son los costos de los alimentos, ya que para una familia de bajos recursos le es más fácil consumir comida chatarra y poco nutritiva de bajo costo, que alimentos de buena calidad.

Como dato curioso, entre 2006 a 2016, la exportaciones de papas fritas provenientes de Estados Unidos en Centroamérica representaron más del 70%.

En El Salvador, la temática de la malnutrición ha provocado el efecto de la doble carga, porque el país ha percibido una disminución de la productividad, además de costos extras en salud y educación en más de $800 millones, lo cual ha mermado el Producto Interno Bruto (PIB) en -10.3%.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here