Margarita Chicas vio al coronel Monterrosa antes de la masacre de El Mozote

El 19 de octubre de 2017, María Margarita Chicas de Argueta, de 62 años de edad, llegó a las 2:00 p.m. al Juzgado Segundo de Primera Instancia de San Francisco Gotera, Morazán, para rendir su declaración sobre lo que atestiguó de la masacre de El Mozote y sus alrededores en diciembre de 1981.

Margarita sigue viviendo en la zona donde inició el que es considerado como el mayor crimen cometido por un ejército estatal en América Latina durante el siglo XX hacia una población civil en tan pocos días. Vive en el Barrio El Centro de Arambala, donde hace 36 años, vio al teniente coronel Domingo Monterrosa Barrios, uno de los militares que la derecha ha convertido en héroe.

Según recuerda Margarita, Monterrosa vestía uniforme y sombrero verde oliva. Él llegó a Arambala con su batallón a alrededor de las 6:00 a.m. del lunes 8 de diciembre de 1981.

Fue allí cuando llegó el operativo que andaba el coronel Monterrosa. Él andaba con el operativo—Dijo Margarita en el interrogatorio.

— Cuando usted menciona un operativo, ¿a qué se refiere, doña Margarita? — Le preguntó el acusador particular y abogado de la ONG Cristosal, David Morales.

Pues sí, porque él andaba el batallón, porque él se declaró. Él dio su nombre y se presentó con la gente quién era — Expresó Margarita.

— ¿Usted pudo escuchar cuando él se presentó y dio su nombre?— Preguntó nuevamente Morales.

Sí. “Yo soy el coronel Domingo Monterrosa y nos han mandado a sanar el pueblo y la orden que tenemos es del desvío (de Arambala) arrasar con todo” — Recuerda Margarita que les dijo el coronel.

Margarita Chicas luego de rendir su testimonio en el Juzgado Segundo de Primera Instancia de San Francisco Gotera, Morazán.

***

Monterrosa dirigía el Batallón Atlacatl, un grupo militar élite de Infantería de Reacción Inmediata que junto a los batallones Atonal, Ramón Belloso, Eusebio Bracamonte y Manuel José Arce son señalados de haber exterminado a miles de civiles en varias zonas rurales del país durante el conflicto armado de los años 80.

El coronel se graduó, en 1963, de la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios. Posteriormente, fue a Panamá para ser adiestrado en el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad, más conocido como la Escuela de las Américas, la cual era financiado por Estados Unidos.

Esta escuela se caracterizó por adiestrar militarmente a los ejércitos de Latinoamérica con el objetivo de eliminar a las guerrillas o grupos opositores a las dictaduras militares que gobernaban la mayoría de países del continente americano. Por las filas de la Escuela de las Américas pasaron el salvadoreño Roberto d ‘Aubuisson, el panameño Omar Torrijos, el argentino Leopoldo Fortunato Galtieri, el chileno Manuel Contreras, entre otros que son señalados de haber cometido crímenes de lesa humanidad.

Leer: El llanto de El Mozote

***

Margarita Chicas continúa su relato sobre ese día. Ella dijo que a las mujeres y niños las hicieron que aguardaran en la iglesia del lugar y los hombres se quedaron en el parque. El coronel Monterrosa andaba en búsqueda de varios hombres, de quienes tenía una lista de sus nombres en su agenda. Siete de esos nombres fueron encontrados en Arambala, entre los que se encontraba la pareja de Margarita, José Jesús Márquez, de 27 años de edad.

Después de la reunión en el parque, vendaron y amarraron a los siete hombres y se los llevaron a una habitación de un mesón del lugar en donde los torturaron. Allí permanecieron entre las 10:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. “Los tenían acostados y les preguntaban, ¿cómo quieren morir? ¿Sentados o acostados?” Recuerda Margarita que le decían los soldados a los hombres.

Posteriormente, el batallón se llevó a los siete hombres, entre ellos a su compañero de vida. A parte de su pareja, solo recuerda el nombre de cuatro de esos hombres: Víctor Vigil, Rodolfo Claro, Victorino Claro y Salvador Hernández.

Margarita, quien andaba a sus dos hijos, uno de un año y medio y el otro de 45 días de nacido, intentó seguir a los militares que se llevaron a su esposo, pero estos le ordenaron alejarse. El padre de Margarita, Lázaro Chicas, pidió a los soldados que liberaran a su yerno.  Los militares no solo no atendieron la solicitud de Lázaro, sino que lo asesinaron junto a Genaro Chicas, uno de los habitantes de la zona.

Leer: El susurro que amordazó al general Bustillo

La testigo relató que los miembros del batallón se llevaron a los siete hombres a una finca cercana a Arambala. Después de un momento, escuchó varios disparos. Su esposo junto a los otros hombres fueron asesinados.  Al día siguiente, los sobrevivientes de Arambala enterraron los siete cadáveres encontrados en la finca.

Margarita dijo que al día siguiente, el 9 de diciembre, el coronel Monterrosa junto con su tropa se dirigieron a el caserío El Mozote en donde asesinaron a alrededor de mil personas, entre ellas, su suegra Isabel Argueta,  una cuñada y unos sobrinos, de los cuales no especificó la cantidad.  

“Tienen que pedir perdón. Yo lo que digo es que se haga justicia, porque no es fácil. Hay gente que no quiere ni tocar ese tema, porque dicen, que hacemos con eso. Por fin, no se van a rescatar las víctimas‘, dicen. Pero eso es cierto uno sabe pues que no… pero no se pueden queda asi nomas, tanto que hicieron que tiene que haber justicia”, dice Margarita Chicas.

***

El proceso judicial por la masacre de El Mozote se reabrió el año pasado luego que la Sala de lo Constitucional invalidara la Ley de Amnistía, en julio de 2016. De los 32 señalados de la autoría intelectual por este crimen, solo 17 siguen con vida. Entre los fallecidos se encuentra Domingo Monterrosa, quien murió el 23 de octubre de 1984.

Sobre la muerte de Monterrosa se manejan dos versiones. La versión de la derecha es que el helicóptero donde viajaba el coronel tuvo desperfectos mecánicos, lo que provocó que se estrellara contra el suelo. La versión de la izquierda, y que ha sido retomada como verdadera por la prensa internacional, es que este militar pereció en una emboscada tras su obsesión por destruir  la Radio Venceremos, la emisora clandestina del FMLN de la zona oriental; y atrapar al comandante guerrillero Joaquín Villalobos.

Leer: El Mozote: El testigo antes de la masacre

El libro Las mil y una historias de Radio Venceremos, escrito por el periodista cubano José Ignacio López Vigil, relata que el FMLN simuló haber abandonado el equipo de transmisión de la radio, tras una emboscada del ejército en los alrededores de Joateca, Morazán. Monterrosa llegó al lugar para tomar como trofeo la emisora. Cuando el helicóptero despegó de la zona, con Monterrosa abordo y el equipo de transmisión, el cual estaba repleto de dinamita que funcionaba a control remoto; la guerrilla accionó la detonación, la cual dejó como resultado la muerte de 14 personas que iban a bordo de la aeronave.  

Según reportó hace 26 años el periódico español El País, alrededor de la segunda mitad de octubre de 1984, Monterrosa había instalado su cuartel militar en la Tercera Brigada de Infantería, la cual ahora lleva su nombre, en donde tenía 2,000 soldados a su disposición para lanzar la operación Torola IV.

 

*Con reportes de María López

**La fotografía de portada de este artículo fue tomada de la página de Facebook de la Asociación de Veteranos Militares de el Salvado

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here