La iglesia católica proclamó oficialmente beatos al sacerdote Rutilio Grande, los laicos Manuel Solórzano, Nelson Lemus y el fray Cosme Spessotto.

Con fervor, alegría y agradecimiento, alrededor de 6 mil personas asistieron este sábado a la ceremonia de beatificación, entre ellos sacerdotes, feligreses de diferentes parroquias e invitados especiales y familiares de los cuatro beatos.

La ceremonia estuvo a cargo del cardenal Gregorio Rosa Chávez, designado por el Papa Francisco para inscribir en el número de los beatos a los cuatro mártires asesinados por odio a la fe.

“De ahora en adelante sean llamados beatos y que sean celebrados cada año en los lugares y según las reglas establecidas por el derecho canónico, respectivamente el 12 de marzo y el 10 de junio”, leyó Rosa Chávez.

Durante el acto, el cardenal recordó a quienes experimentaron en carne propia la violencia instituciona, del conflicto armado y quienes la viven a diario en estos tiempos en el país.

Asimismo, señaló que es imposible olvidar “el drama horrible de la guerra, la cual trajo consigo odio, venganza, dolor, destrucción, terror, muertos y estigmatización, que son componentes perversos de la gran tribulación que compartieron los nuevos beatos con el pueblo indefenso, esa sangre derramada y unida a la de Cristo son fuente de esperanza para el pueblo, porque en la persona de los mártires Dios reivindica a todas las víctimas inocentes; Rutilio, Manuel, Nelson y Spessotto dan nombre a todas las víctimas inocentes ofrecidas en el sacrílego altar de los dioses del poder, placer y dinero”.

Chávez, recordó que el fin de la guerra se debió a la firma del Acuerdo de Paz, resaltando que fueron estos los que plasmaron la ruta de un nuevo El Salvador, lo cual no se debe olvidar.

Durante la ceremonia, fueron presentadas en procesión como reliquias un lienzo de tela ensangrentado que envolvió el cuerpo de fray Cosme Spessotto, y un pañuelo lleno de sangre que portaba en el momento del asesinato el padre Rutilio Grande.

El padre Rutilio Grande fue asesinado el12 de marzo de 1977, junto a Nelson Rutilio Lemus y Manuel Solórzano cuando se dirigía a realizar una misa en el Paisnal. Por su parte, fray Cosme Spessotto fue asesinado el 14 de junio de 1980 en el templo parroquial de San Juan Nonualco, donde fue párroco por 27 años.

 

 

 

 

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