Ulloa: EE.UU. en estos temas (elecciones en Honduras) juega detrás del trono

El presidente del Instituto de Estudios Jurídicos de El Salvador (IEJES) y exmagistrado del Tribunal Supremo Electoral, Felix Ulloa, conversó con InformaTVX sobre la crisis que vive honduras tras las elecciones presidenciales del pasado 26 de noviembre.

Para Ulloa, es importante ver cómo se moverán los países de la región en torno a los resultados del Tribunal Supremo Electoral que dieron como ganador al actual presidente Juan Orlando Hernández. Actualmente, seis países han reconocido el triunfo de Hernández, dos de ellos miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), organismo que a través de sus delegados y su secretario general Luis Almagro han pedido repetir las elecciones.

Ulloa señala que a pesar de que la crisis que han tenido en procesos electorales Venezuela y Honduras, no han recibido un trato de atención igual. En el caso de Venezuela se han pronunciado en contra y a favor por bloques los países de de la región, pero en el caso de Honduras no ha existido eso. Incluso en el caso de El Salvador, los actores políticos no parecen tan preocupados por Honduras al igual que el país suramericano.

A pesar de esto, Ulloa espera que esta crisis sea solucionado por los hondureños a través del diálogo, porque “recordemos que no es un problema de las élites políticas y económicas hondureñas, sino que este es un problema que afecta a la sociedad  y en el cual el que más padece  en estas situaciones de crisis. Es el que pone las víctimas, el que pone la sangre en las calles”, señala este abogado.

¿Qué legitimidad tiene que países como México y España reconozcan el triunfo de Juan Orlando Hernández en Honduras, a pesar de que la Organización de los Estados Americanos (OEA) ha pedido repetir las elecciones?

El primer tema a discutir es que, ¿si la posición de la OEA va a mantenerse de que están pidiendo  o si van a aceptar por parte del presidente actual, el presidente electo Juan Orlando Hernández de hacer un diálogo directo con el señor Nasralla y la oposición, o sea, la Alianza contra la Dictadura? Porque a partir de allí habría que ver la posición de cada uno de los países en lo particular. O sea, en relación bilateral de cada país miembro de la OEA con el Gobierno hondureño, porque entendemos que esta posición de la OEA más bien es una posición del secretario general que ha sido respaldada en el informe de la misión de observación electoral el expresidente de Bolivia Quiroga y que a partir de allí es que la OEA tomó la posición, pero no es todavía que se ha llamado al Consejo Permanente de la OEA ni  a la Asamblea General para tomar una decisión.

Entonces, creo que si México y  Colombia ya tomaron esa iniciativa, puede ser que otros países de manera bilateral puedan ir reconociendo los resultados electorales y si es una mayoría, yo creo que la posición de la OEA se va a debilitar.

¿Cómo ve el papel que ha jugado Estados Unidos, a pesar de que no se ha pronunciado ni a favor ni en contra de los resultados del Tribunal Supremo Electoral?

Los Estados Unidos en estos temas siempre son muy cautos y juegan detrás del trono, es decir, son el poder detrás del trono, porque aunque no tienen un papel protagónico ni en la OEA ni en el sistema interamericano, sabemos que sus decisiones como grandes  stakeholder en los procesos de cada país son determinantes. En el caso de Honduras no es ningún secreto  que siempre estuvieron apoyando la posición del Tribunal Supremo Electoral, aunque nunca entraron en choque ni con la OEA ni con la Unión Europea que tenían una posición más crítica.

Siempre Estados Unidos interviene en este tipo de procesos más con los operadores políticos que son algunos organismos no gubernamentales de carácter internacional mediante los cuales con financiamiento de la USAID   juegan papeles en los procesos electorales tanto con asistencia técnica  a los organismos electorales, como con asistencia técnica a los principales actores de los partidos políticos o a las organizaciones de la sociedad civil.

Lo extraño que en este caso en Honduras, a diferencia de lo que se hizo en otras ocasiones,  AID no haya logrado que se aprovechara un conteo rápido, porque se hubiera habido lo que se hizo (el uso de tecnología para el conteo de votos) en el 2009, por ejemplo, para anunciar los resultados bastantes complicados que habían, porque eran las elecciones que muchos llamaban “golpistas”, por qué no se resolvió (con la tecnología que se uso en ese momento).

Estos mecanismos del Gobierno de Estados Unidos son los que permiten, en situaciones de crisis, resolverlos. Me imagino que en esta ocasión, al no haberse podido lograr llevado a cabo (este proceso de conteo con la tecnología del 2009) en Honduras,  estamos ante este problema, porque los conteos rápido que financia AID han resuelto problemas serios en situaciones críticas como fueron las elecciones en Haití, en 2006; las elecciones de 2015, la primera vuelta en Guatemala, donde con el quick count (conteo rápido), que anunció Acción Cívica, se anunció quién iba a ir a la segunda vuelta  con Jimmy Morales; y en otros países este mecanismo ayuda a resolver estos problemas que vimos en Honduras la noche de la elección. Si hubiera habido el conteo rápido, esto no hubiera hasta donde llegó.

Lamentablemente, en esta ocasión la intervención de los Estados Unidos no fue oportuna en el momento que sirve para resolver la crisis.

En el escenario tenemos a varios actores principales. Uno de ellos es la OEA que ha pedido repetir las elecciones, el otro es el presidente Juan Orlando Hernández que ha llamado a dialogar, el excandidato presidencial Salvador Nasralla que ha aceptado participar en el diálogo y el expresidente Manuel Zelaya quien ha cuestionado a Nasralla por aceptar la propuesta del actual mandatario hondureño. A partir de esto, ¿cuál es el camino que debe seguir Honduras para salir de esta crisis?

El camino lo deben encontrar los hondureños por sí solos. Es una situación de política interna, en que cualquier opinión desde fuera, sino es una opinión constructiva no debería de ser tomada en cuenta para no crispar más el ambiente.

Dejar que los actores de la vida nacional hondureña lleguen a un acuerdo, respetar esos acuerdos, que son los acuerdos legítimos que le van a llevar  tranquilidad al pueblo hondureño.

Recordemos que no es un problema de las élites políticas y económicas hondureñas, sino que este es un problema que afecta a la sociedad  y en el cual el que más padece  en estas situaciones de crisis. Es el que pone las víctimas, el que pone la sangre en las calles, el que padece el desabastecimiento de los supermercados o de las farmacias es el pueblo, entonces hay que pensar en el pueblo hondureño y formular votos para que encuentren una solución.

Lo que puede hacer la cooperación internacional, en este caso la OEA que es la que ha estado más activa,  es acompañar un proceso de diálogo para encontrar una solución y darle vigencia y legitimidad para que el pueblo hondureño encuentre la paz y la armonía.

Ya casi vamos a tener un mes después de las elecciones del 26 de noviembre y todavía, pues, no se reconoce el resultado, aunque ya legalmente el Tribunal mandó a publicar en La Gaceta, que es el diario oficial hondureño, los resultados en donde declaró ganador al señor Juan Orlando Hernández. Pero vamos a esperar a ver que los perdedores acepten la derrota o que encuentren otro camino para resolver la crisis

¿No percibe que no es el el mismo trato, a nivel internacional, que está recibiendo Honduras en comparación con las crisis que ha enfrentado Venezuela? Incluso en nuestro país al parecer la situación de Honduras no preocupa tanto como la de Venezuela, a pesar que es nuestro vecino.

Sí, claro. Tenés razón, porque El Salvador y otros países han emitido sendos comunicados unos a favor, otros en contra de lo que sucede con el Gobierno venezolano en los procesos electorales y la democracia en Venezuela;  y en Honduras, pues,  a parte de la OEA, no hemos oído una voz individual de ningún partido político o de ningún Estado o de ningún jefe de gobierno.

Esto llama la atención, porque la situación es diferente porque en Honduras a pesar de que el resultado es incierto y que tuvo muchos problemas el proceso, sobre todo por no haber aplicado las tecnologías que se ofrecieron al Tribunal Electoral y que no las quizo adoptar para el proceso, pero nadie cuestiona que fue un proceso abierto, un proceso en el que no hubieron las presiones que se han visto en el caso venezolano y por eso se está dejando a que sea la institucionalidad hondureña, sin necesidad de ser activada por la comunidad internacional, la que resuelva este problema

¿No cree que hay una doble moral por parte de la comunidad internacional en estos dos casos particulares  de Honduras y Venezuela?

Es posible, aunque yo cambiaria el calificativo de doble moral. Diría de que son dos procesos diferentes y por eso son acercamientos diferentes. Esperaríamos a ver qué es lo que sucede en los próximos días para ver si hay un mismo comportamiento, un mismo estándar, la misma vara para medir ambos procesos  cuando ya los actores internos encuentren agotadas sus instancias.

Recordemos en el caso de Venezuela, la comunidad internacional ha tenido que intervenir, porque las instancias internas se agotaron y el mismo Gobierno venezolano ha pedido la intervención de mediadores como el presidente de España. el presidente de Dominicana y el presidente de Panamá, que han formado esta comisión de mediadores. O sea,  se ha solicitado la intervención de la comunidad internacional. Aquí todavía no se ha solicitado excepto por la oposición,

Yo creo que hay que esperar que madure mas el proceso Hondureño y que la maduración sea para que salga de la crisis por sí mismo y no por presiones externas.

¿Cómo ve el panorama para El Salvador? Las últimas dos elecciones, las presidenciales 2014 y las de diputados y alcaldes de 2015, hubo problemas para conocer los resultados finales en el mismo día de la elección.

Los procesos electorales son realizados cada vez más usando nuevas tecnologías. Cuando los procedimientos son complicados como en el caso nuestro, sobre todo en la elección legislativa por el voto cruzado, las preferencias y las fracciones de voto, entonces la tecnología se vuelve un imperativo para minimizar los riesgos de errores que puedan alterar los resultados y que incluso cualquiera pueda alegar un fraude.

Yo creo que este 2018 vamos a tener algunas complicaciones, no solo por la falta de tecnología que no se adquirió por parte del Tribunal, y era la misma tecnología que se ofreció en Honduras. Esa es la paradoja, que la misma empresa que ofertaron a Honduras, ofertaron El Salvador y en ninguno de los dos países se les aceptó. Entonces eso ya es una alarma que hay que tener en cuenta que la situación de Honduras que no vaya a pasar acá.

Pero además de eso, viene el componente de los organismos electorales y las JRV (Juntas Receptoras de Votos), que las personas que van a formar ese organismo tienen que estar capacitadas adecuadamente. Si esas dos debilidades del proceso no se superan, podemos tener una sorpresa el día domingo 4 de marzo.

Esperemos que no sea así y que el Tribunal Supremo Electoral logre superar, tanto la capacitación de los miembros de la JRV, que van a tener que llenar como 10 formularios el día de la elección; y luego que con la tecnología que ya tienen a su disposición, que no es la que esperábamos, no son los software para escrutinios preliminares de mesa.

El problema no está en la transmisión de resultados. El problema está en el recuento que se hace en  cada mesa y lo van a hacer personas que deben estar capacitados porque van a ser la primera vez que van a ir, porque ya no son los partidos, sino que los ciudadanos los que van a administrar ese día el evento electoral.

Entonces, estamos con todas las alarmas disparadas y pendientes de lo que va a hacer el Tribunal para que el día “D “, no tengamos la misma sorpresa que tuvieron los hondureños en este caso.

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