«Vivimos en una oscuridad con falta de empleos dignos, abuso sexual de niños y mujeres, y un sistema de justicia que no la imparte»: Andreu Oliva

Han pasado ya treinta años de aquel 16 de noviembre de 1989, en el que fueron asesinados seis sacerdotes jesuitas y dos de sus colaboradoras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).

En ese entonces, el país llevaba años envuelto en una guerra civil y una represión generalizada, que causó además, el asesinato del sacerdote Rutilio Grande, en 1977 y de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, en 1980. Los jesuitas asesinados se habían destacado por promover una solución pacífica al conflicto armado salvadoreño y por denunciar las injusticias sociales hacia los grupos mayoritarios del país.

Ante este escenario, miles de personas conmemoraron el pasado sábado, el XXX aniversario de los llamados «Mártires de la UCA», en las instalaciones de la universidad jesuita, en San Salvador.

La oscuridad del campus de la UCA, misma que cobijó a los militares el 16 de noviembre de 1989 para perpetrar la masacre, fue iluminada con miles de velas que llevaban los participantes.

Los feligreses y seguidores del legado de los jesuitas realizaron un viacrucis en el que oraron por las víctimas del desplazamiento forzado y la migración irregular.

Vea la galería de la conmemoración del XXX aniversario de los «Mártires de la UCA», hecha por @Mariorogelsv:

Tras 30 años de la masacre, catalogada en al menos tres ocasiones como un crimen de lesa humanidad por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), no cesan las peticiones de justicia por la comunidad jesuita salvadoreña, ni los esfuerzos, de acuerdo a diversos analistas, de los políticos por mantener la impunidad.

El congresista estadounidense demócrata James McGovern, advirtió durante un discurso, previo a los actos principales de conmemoración, sobre la intención del Congreso salvadoreño de aprobar una ley de «reconciliación nacional» de espaldas a las víctimas de las violaciones a derechos humanos.

«Avanzar en esta ley sin hablar con víctimas y grupos de derechos humanos sería una injusticia terrible», sostuvo el político estadounidense, quien dijo que «habrá una respuesta», si se aprueba la normativa.

Un fallo de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de 2016, anuló la ley de amnistía de 1993, normativa que sepultó por más de dos décadas la posibilidad de enjuiciar a los autores intelectuales del crimen.

andreu oliva mártires uca

Por su parte, el rector de la UCA, padre Andreu Oliva, durante la homilía de conmemoración afirmó que “los mártires nos enseñaron lo que significa amar; y lo hicieron más con obras que con palabras”.

Oliva durante su mensaje cuestionó: “¿No es odio negar el derecho al agua a todo el pueblo? ¿No es odio pagar un salario mínimo que no alcanza para vivir dignamente? ¿No es odio a los migrantes detenerlos en la fronteras como en campos de concentración?”, en relación a las últimas disposiciones del gobierno de Donald Trump.

Reflexionó y comentó: “Nos dicen que no nos debemos preocupar por los pandilleros, que no importa que se mueran en las bartolinas y en los centros penales… Pero ¿acaso no son ellos nuestros hermanos?”.

Asimismo, sobre la relación con Estados Unidos, el sacerdote jesuita advirtió sobre el peligro en la alianza que El Salvador ha hecho con la nación norteamericana, al obligar al país a firmar acuerdos a cambio de muchos millones de dólares en ayuda e inversión, «aunque se diga que esto podrá beneficiar y que vendrán muchos millones de dólares de ayuda e inversión», alertó.

«Hay abuso de poder de EE.UU. en hacer firmar acuerdos migratorios que no son convenientes para nuestro país», agregó.

Según el Informe de la Comisión de la Verdad, la cúpula militar del Ejército salvadoreño se reunió la noche del 15 de noviembre para «adoptar nuevas medidas» contra la ofensiva, entre ellas la eliminación de personas supuestamente vinculadas con al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Es misma noche, el director de la Escuela Militar, el coronel Guillermo Benavides, transmitió a sus subalternos del Batallón Atlacatl la orden de asesinar a los jesuitas de la UCA, según recuerda la agencia EFE.

Los jesuitas asesinados en 1989 fueron Ignacio Ellacuría, Juan Ramón Moreno, Segundo Montes, Ignacio Martín Baró, Amando López y Joaquin López. Las dos empleadas de Ellacuría, Elba y Celina Ramos, también fueron asesinadas, pero adentro de su habitación.

Vea la misa conmemorativa completa, acá: 

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