Crónicas de Infancia de José María Cuéllar

22

José María Cuéllar nació el 14 de abril de 1942, en Ilobasco;  y murió, en 1980, en un extraño accidente de motocicleta en las cercanías del municipio de San Marcos, cuando se había incorporado a la naciente insurgencia en El Salvador.

Fue graduado de maestro de Educación Básica. Se integró a los poetas surgidos en 1956, de la Generación Comprometida; pero también, fue miembro fundador del grupo literario Piedra y Siglo. Colaboró con las revistas Taller y La Pájara Pinta.

En el grupo de la Generación Comprometida, Cuéllar se dedicó al trabajo editorial en la Universidad de El Salvador,  donde se publicó una revista que dio a conocer la literatura social de esas épocas (finales de los años 60 y principios de los 70 del siglo pasado).

Esa revista fue La Pájara Pinta que se dio a conocer en todos los países de América Latina, y de ese modo se dieron a conocer los escritores salvadoreños en una época sin internet y solo se podía comunicar la obra literaria por medio de revistas y por correo aéreo. La Pájara Pinta tenía una dirección consorciada y Chema Cuéllar fue uno de esos directores.

Por su trabajo literario, recibió el Premio de la revista venezolana “Imagen”, en 1971 con el libro “El Espejo a lo Largo del Camino”, Premio Único de Poesía Latinoamericana en 1971. Con esto se ubicó en un lugar destacado dentro de la poesía de nuestro continente de habla hispana.

Casi toda su poesía es autobiográfica, y en especial elegíaca, lo cual le da ciertos matices de nostalgia, recuerdos y rememoraciones. Sus poemas fueron admirados por los poetas jóvenes que surgieron a principios del año 2000, por su lenguaje altamente poético de gran emoción. Chema Cuéllar murió joven, pero al leer este libro nos damos cuenta que por su calidad vanguardista  y original para contar en la poesía, pudo llegar a una gran innovación poética.

En Crónicas de Infancia, el lector podrá disfrutar de la poesía de Cuéllar, el cual está estructurado en tres partes. Entre esos poemas se encuentra el que narra sobre las guerras salvadoreñas, y en definitiva, sobre la tragedia  de la guerra, como el más absurdo drama humano.

Algunas de sus obras de poesía son: Escrito en un muro de París (1968); Crónicas de infancia (1971); Diario de un delincuente (1976); La cueva (1979); Los poemas mortales (1974).